Home Congregación Carisma y Misión 20 años del Proyecto Bolivia : 1989 - 2009

20 años del Proyecto Bolivia : 1989 - 2009

A finales de la década de los 80, el hermano provincial de la Provincia Bética, en coordinación con los hermanos que desarrollaban su misión en Bolivia (por aquel entonces distrito vinculado a la Provincia), propuso a un grupo de profesores de los colegios maristas de Andalucía y Badajoz (España) la posibilidad de hacer un trabajo de apoyo a los hermanos de Bolivia, durante los meses de vacaciones del curso escolar.

Inicialmente, no había unos objetivos muy claros, ni un plan de formación muy definido, ni criterios demasiado consensuados, pero fue la semilla que dio lugar a una experiencia que sigue viva, y que tiene una historia en la que muchos jóvenes y adultos, mujeres y hombres, laicos y hermanos, solteros y casados, han ido dando respuesta a inquietudes, deseos y esperanzas, siempre en clave de Misión.

El Proyecto Bolivia ha hecho la apuesta por encarnar el Evangelio desde una espiritualidad mariana, de vida de familia, de sencillez, optando por los más pobres, e insertos en la comunidad eclesial, tratando de tomarse en serio el mandato misionero de Jesús, a la luz de los documentos de la Iglesia, emanados del Concilio Vaticano II y de la Iglesia Latinoamericana.

Durante el año, sus miembros se reúnen un fin de semana al mes, en distintos lugares de la geografía andaluza y Badajoz, para su formación, el discernimiento vocacional, la realización de tareas conjuntas, el conocimiento y compartir mutuos, y la oración en común. En sus diferentes lugares de origen tratan de implicarse en diferentes actividades de carácter misionero, y en aquellas que supongan un compromiso por la justicia y la solidaridad en nuestro mundo. De manera particular, en los centros educativos maristas de la zona Bética (perteneciente ahora a la Provincia Mediterránea), donde se trata de animar la dimensión social y misionera de su acción.

Cada año, un grupo de personas participa en un Campo Misión en algunas comunidades campesinas de Bolivia, en coordinación con la Iglesia local y los hermanos Maristas que trabajan en la zona. Suele abarcar los meses de julio y agosto, aprovechando las vacaciones de verano en España y, en algunos casos, algunos de los participantes han renunciado al sueldo de un mes para poder estar todo el tiempo de la experiencia. Durante ese tiempo se intenta participar plenamente de la vida de las comunidades en las que se esté, desde una presencia activa, que favorece el compartir y el conocimiento mutuos. Se potencia una tarea catequética-pastoral, apoyo educativo, promoción de la mujer, capacitación de líderes, educación para la salud, realización de proyectos de desarrollo y otras iniciativas que fortalezcan el desarrollo comunitario. Todo ello, respetando la cultura de la gente, teniendo en cuenta que ellos son los protagonistas de su vida y su destino, y siempre apoyando la tarea que realizan las comunidades eclesiales de origen.


Toda esta experiencia ha ido de la mano de la ONGD Solidaridad, Educación y Desarrollo (SED), que facilita a sus voluntarios un respaldo institucional y también económico para los pequeños proyectos que se han ido ejecutando en las comunidades campesinas.

Además, desde el año 1993, varios de los miembros del Proyecto Bolivia han realizado experiencias de cooperación de un año o más, casi ininterrumpidamente.

 

El Campo-Misión
 

Llamamos Campo-Misión a la experiencia comunitaria de trabajo misionero con las comunidades campesinas de Bolivia, que coincide generalmente con los meses de verano en España. (art. 40 Estatutos).

En la actualidad se desarrolla en cinco comunidades campesinas: Manzanal, Capillas, Punilla, Quebrada San Antonio y Huertas.

Todas ellas se encuentran en la margen izquierda de la antigua carretera (camino de tierra) que va desde Santa Cruz de la Sierra hasta Cochabamba, justo en el límite entre ambos Departamentos.

Todas forman parte de un grupo de comunidades agrupadas en torno a un núcleo de población algo mayor llamado Siberia que está atravesado por la mencionada “carretera” y que cuenta con una escuela con la Primaria completa y una posta sanitaria.

El resto de las comunidades tienen una pequeña escuela unitaria que atiende a niños de dos o tres cursos, debiendo estos desplazarse de unas a otras para completar su formación básica.

Su forma de vida está basada en una agricultura de subsistencia. Su alimentación está basada en el consumo de papas y maíz, de producción propia, y arroz y pasta que adquieren con la venta de lo poco que producen.

Sus hogares, construidos siempre con adobe, se encuentran dispersados por las laderas de las montañas en las que están ubicadas, generalmente al lado del pequeño espacio de terreno que tienen para cultivar.

Carecen de recursos tan básicos como el agua potable y canalizada y la electricidad.

Comarapa, capital de la provincia, con unos 4092 habitantes (Censo 2001) es el lugar de referencia para una mejor atención sanitaria y educativa.

La experiencia del Campo-Misión tiene su razón de ser en cuanto apoyo al compromiso de los Hermanos de la Provincia Sta. Mª de los Andes por los más pobres (art. 41 Estatutos). Sin su trabajo callado y diario durante todo el año no tendría mucho sentido nuestra presencia en estas Comunidades.

Los miembros del grupo que participan en la experiencia la realizan basándose en los siguientes pilares:

a. La misión se lleva a cabo comunitariamente y con sentido de ser enviados por Dios y por la Iglesia.
b. Respetamos profundamente la idiosincrasia y la cultura del pueblo boliviano, tratando de vivir la experiencia encarnada en su realidad, adaptándonos a los medios de vida de los campesinos.
c. Compartimos nuestro tiempo, acción apostólica, bienes personales y tareas domésticas. Acogemos fraternalmente a las personas que nos visitan.
d. Practicamos entre nosotros el perdón y la corrección fraterna.
e. Tenemos dos momentos fuertes de oración al día. En caso de presencia de sacerdote, uno de ellos en torno a la Eucaristía compartido con la comunidad campesina.
f. Los fines de semana nos reunimos todos en una comunidad para compartir el trabajo de la semana, para orar juntos, y para reponer fuerzas de la labor realizada. (art. 43 Estatutos).

Cada tarde, de lunes a viernes, realizamos actividades que complemente la formación que los niños reciben en la escuela por las mañanas y por las noches además de tener un encuentro celebrativo con la comunidad damos clases de alfabetización de adultos.

Otra actividad importante es el seguimiento de los proyectos de desarrollo que se estén ejecutando en ese momento o el acompañamiento de la comunidad a la hora de pensar en posibilidades para el futuro.

Damos muchísima importancia a la presencia activa entre los campesinos, especialmente con las mujeres y los niños, compartiendo con ellos todos los momentos que podemos. Cada día una familia nos acoge en su casa. Lee el testimonio de Lucía y Ana

Desde su nacimiento, los miembros del PB que han viajado a Bolivia se han costeado el precio de su pasaje. Entendemos que es una medida a mantener como signo de compromiso. En caso de dificultades económicas de alguno de ellos, el grupo se reserva estudiar cada caso.

Fuente : http://www.proyectobolivia.es

 

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