
Gaudium Press, Redacción (Jueves, 14-03-2013,) El Cardenal Tauran, protodiácono, sorprendió al mundo. Sus palabras en latín confundieron a los reporteros que esperaban escuchar alguno de los nombres de los Cardenales más comentados en los días anteriores. El Papa Francisco, el primer Papa latinoamericano, no figuraba en las listas más publicitadas, no era considerado entre los más "papabiles". Las elaboradas teorías y proyecciones de numerosos analistas probaron estar erradas.
Cuando Su Santidad Benedicto XVI se reunió con el clero de Roma en uno de los últimos actos públicos de su pontificado, y en referencia al Concilio Vaticano II, habló sobre el "Concilio de los medios de comunicación", aludiendo a un cubrimiento mediático que ofrecía una interpretación distorsionada de los acontecimientos que ocurrían en la Santa Sede. El mensaje parecía estar dirigido a la actualidad, a los responsables de la información que habían convertido su renuncia en la oportunidad de tejer los más intrincados relatos de intrigas y traiciones.







