
Las huellas de la historia siempre son recientes y cálidas para quien las sigue; y siempre resultan lejanas para quien nada tiene que ver con ellas o sigue otros senderos. Todo suceso, por insignificante que parezca, se convierte en acontecimiento – hace historia – para quien le toca de cerca, para quien lo vive en su propia carne.
Muchos 18 de abril ha conocido y conocerá la historia. Para la inmensa mayoría de los habitantes del planeta el 18 de abril de 1999 fue un domingo más, o ni siquiera lo consideraron como domingo. Sin embargo, para la amplia Familia Marista sólo habrá un 18 de abril, el de 1999.
Ese día Marcelino Champagnat, su Fundador, fue proclamado Santo por el Papa Juan Pablo II en la Plaza de San Pedro. Unos quince mil peregrinos, venidos de los cinco continentes, sentimos la emoción de un acto tan singular y alzamos nuestro canto de gratitud con un flamear de bufandas multicolores. Muchos miles más lo hicieron, a su manera, en sus propias casas y países.
San Marcelino






