
También los hijos de divorciados tienen mayor probabilidad de padecer dificultades con sus relaciones amorosas por carecer de modelos exitosos en sus relaciones de pareja que les puedan servir de guía, lo cual es la principal causa de que evadan el matrimonio.
Pero bien dicen que querer es poder, y si bien es cierto que los hijos de padres divorciados tienen miedo de seguirles los pasos (lo cual es natural), esto es superable e incluso su situación puede ayudarles a tener un excelente matrimonio.
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